MI
FUTURO PROFESIONAL.
Hablar de mi futuro profesional no es
solamente decir “tendré un título y llegaré a la cumbre
profesional”, es más que eso. Es decir que en cinco o máximo seis años
por mucho que me agobien los problemas seré una
persona de bien y un “buen profesional” con la estabilidad mental, familiar y
económica que buscaba.
Actualmente estudio Ingeniería
Eléctrica, y no solo porque quiero beneficiarme y ayudar a mis familiares y allegados,
lo hago porque también tengo la costumbre y objetivo
de ayudar con mi conocimiento a quien lo necesita, y en este caso
aportar con mi conocimiento teórico y práctico a mi ciudad y por qué no a mi
país.
Mi siguiente paso será
comenzar mi propia empresa, la cual creará varias fuentes de trabajo para
profesionales y no profesionales.
Al
mismo tiempo de mi preparación profesional
me seguiré preparando e instruyendo arduamente
como persona para ser alguien productivo y de bien.
Con
mi preparación profesional no tengo pensado descuidar mi vida personal. Aunque
será un poco difícil, cuando alcance mis logros
profesionales mi hogar y familia ya deben encontrarse estables emocional y
sentimentalmente.
Mi preparación y logro profesionales
serán un orgullo, impulso y ejemplo para mi esposa, hijo y familiares, porque
sin ellos nunca me podría haber preparado.
En mi vida profesional espero tener en
cuenta, cumplir y hacer un hábito de
los siguientes parámetros que yo me establecí:
No dejarme abrumar por los inconvenientes que se me presenten.
No dejarme llevar por mi libre albedrio y llegar a cometer actos
impuros.
Que mi benevolencia no se convierte en alcahuetería.
No dejar que el afecto que tenga hacia alguien me ofusque al tomar una
decisión.
Llevar una bitácora completa de todos mis actos, para no olvidar lo bueno y
malo que he cometido en mi preparación.
Por más que
parezca arbitraria no descartar ni
una idea.
Ser el brigadier que necesita mi familia y empresa y llevarlos por un
buen camino.
Nunca olvidar ser respetuoso y cortés.
Y mantener siempre mi humildad y la caballerosidad aunque me encuentre en la cima.
Estos parámetros son la brújula de mi barco.
Como conclusión mi vida profesional va
de la mano con mi vida personal, por lo tanto las dos son igual de
importante para mí.
